Represión trabajadores Iraníes
Nos dirigimos a Uds. con objeto de hacerles llegar el reciente comunicado público emitido por Amnistía Internacional, expresando su profunda preocupación por la situación de los representantes sindicales en Irán. Varios se encuentran en prisión mientras que otros se enfrentan a penas de hasta diez años simplemente por sus actividades sindicales pacíficas.

Según ha podido constatar nuestra organización, entre los sindicalistas actualmente encarcelados en Irán por su activismo pacífico se encuentran Esmail Abdi, profesor de matemáticas y miembro de la junta directiva de la Teachers ‘Trade Association of Tehran (ITTA-Teherán), que cumple una condena de seis años de prisión y ha anunciado recientemente el inicio de una huelga de hambre en solidaridad con los maestros y trabajadores y en protesta por la falta de independencia del poder judicial.. También está en prisión Behnam Ebrahimzadeh, miembro del Comité para el establecimiento de organizaciones sindicales, que lleva casi siete años en prisión, cumpliendo dos penas separadas que suman casi 13 años.

La posibilidad de encarcelamiento se cierne sobre más sindicalistas, entre otros, tres miembros del consejo de administración de la Asociación de Profesores de Teherán, Mahmoud Beheshti Langroodi, Mohammad Reza Niknejad y Mehdi Bohlooli; un miembro del Comité para el establecimiento de organizaciones sindicales, Mahmoud Salehi, tres miembros del Sindicato de Trabajadores de la Compañía de Autobuses de Teherán y Suburbios, Davoud Razavi, Ebrahim Madadi y Reza Shahabi, dos miembros de la Unión Libre de Trabajadores de Irán, Jafar Azimzadeh y Shapour Ehsanirad.

Estos hombres han sido sentenciados a duras penas de prisión de entre cinco y once años, después de juicios sumamente injustos bajo acusaciones falsas, tales como “reunirse y confabularse para cometer crímenes contra la seguridad nacional”, “diseminación de propaganda anti-sistema”, “perturbar el orden público” y “formar un grupo con el propósito de perturbar la seguridad nacional”.

Los veredictos de la corte revelan de forma palpable hasta qué punto los tribunales de Irán citan actividades sindicales pacíficas como “evidencia” de “actos contra la seguridad nacional” y “propaganda antirrevolucionaria”. Estas actividades incluyen: organizar reuniones pacíficas, incluyendo el Día Internacional del Trabajador; asistir a protestas pacíficas contra los bajos salarios, publicando sus fotografías en la red; recibir invitaciones para asistir a reuniones internacionales de sindicatos; firmar declaraciones en apoyo de los derechos sindicales; y el lanzamiento de peticiones para buscar un aumento del salario mínimo nacional.

Amnistía Internacional denuncia que el intento de criminalizar las actividades sindicales pacíficas y prohibir la formación de sindicatos independientes, constituye una violación flagrante de los derechos humanos en virtud del Derecho Humanitario Internacional, El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), ambos ratificados por Irán. Estos tratados imponen a las autoridades iraníes la obligación de respetar y proteger el derecho a la libertad de expresión, la asociación y la asamblea pacífica, así como el derecho a fundar y elegir sindicatos libremente. Los sindicalistas también están protegidos por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos, que subraya la obligación de los Estados de respetar el derecho a la defensa de los derechos humanos, incluyendo los derechos sindicales y proteger a los defensores de los derechos humanos del hostigamiento, detención arbitraria y otros malos tratos.

Los derechos de los trabajadores son derechos humanos. Amnistía Internacional se solidariza con los sindicalistas de Irán que luchan por garantizar su derecho a establecer sindicatos independientes y para que todas las personas en el país puedan disfrutar de sus derechos económicos, sociales y culturales, unas condiciones favorables de empleo, seguridad social y un nivel de vida adecuado tanto para ellos mismos como para sus familias y su familia, incluidos el acceso a una alimentación, un vestido, una vivienda, una educación y servicios de salud adecuados.

Por todo lo anterior Amnistía Internacional insta a su sindicato a difundir este comunicado entre sus afiliados, así como a dirigir cartas institucionales a la embajada de la República Islámica de Irán en Madrid reclamando que las autoridades iraníes:

• Pongan en libertad inmediata e incondicional a los encarcelados por su trabajo sindical pacífico.
• Anulen las duras penas de prisión dictadas a otros por motivos similares.
• Cesen las acciones represivas e ilegales contra los sindicatos independientes.
• Permitan a los trabajadores la celebración de reuniones pacíficas, tales como la del Día Internacional de los Trabajadores.
• Permitan que ejerzan su derecho a formar sindicatos independientes y asociarse a ellos para mejorar sus condiciones de vida, las cuales son cada vez más miserables.

Atentamente,

Sección Española

Propuesta Carta Embajada Irán.odt

Anuncios