Solidaridad con la huelga de los trabajadores de Indupalma

Desde el 25 de enero 1.200 trabajadores tercerizados de la empresa productora de palma de aceite, Indupalma, ubicada en el Departamento del Cesar al norte de Colombia, se declararon en huelga.

Varios trabajadores llevan hasta 20 años laborando en condiciones de extrema precariedad, mediante el mecanismo de vinculación a través de Cooperativas de Trabajo Asociado, que son en realidad departamentos camuflados de la empresa para realizar la contratación temporal y que cuentan con la complicidad del Ministerio del Trabajo, pues según la “Ley de papel” esa forma de contratar es ilegal, pero la “ley real” lo permite. La complicidad del Ministerio del Trabajo con la patronal es evidente, pues no ha querido sellar la empresa, a pesar de que para la votación de la huelga los trabajadores cumplieron con todos los requisitos legales y tanto la planta como la finca está bajo el control de los huelguistas.

Las condiciones de los trabajadores son de miseria. Son obligados a pagarle cotización a la respectiva Cooperativa tercerizadora (de las 23 que existen) a través de la cual están contratados, cuyos gerentes son nombrados por la empresa y es una condición para ser contratados; los trabajadores tienen que pagar la afiliación a la seguridad social y el costo de alquiler de los instrumentos de trabajo. Eso puede equivaler a unos 250 o 350 dólares mensuales aproximadamente. En esas condiciones los trabajadores pueden recibir, en los meses de alta cosecha, unos 400 dólares de salario mensual aproximadamente; pero en meses de cosecha baja solo 1, 2 o 10 dólares de salario mensual, por ejemplo. Los trabajadores lo demuestran con los comprobantes de pago.

Las ganancias de los empresarios de esta agroindustria son muy altas y la tierra donde se desarrollan los cultivos, en varios casos, ha sido expropiada a los campesinos pobres por la vía de la violencia paramilitar que incluye amenazas de muerte, asesinato y desplazamiento. Por ejemplo, el dueño de la aerolínea Avianca, Germán Efromovich, tiene una finca palmera que emplea unos 1.000 trabajadores tercerizados, estos trabajadores están actualmente en conflicto porque presentaron un pliego de peticiones. Pero además por sentencia judicial, Efromovich debe devolver la finca a los campesinos pobres a quienes les pertenece y fueron expropiados por la vía de la violencia.

Los trabajadores de Indupalma en huelga requieren la solidaridad moral, mediante comunicados que expresen su apoyo, solidaridad económica para sostener la huelga, pues cada día tienen que alimentar a 1.200 familias. Sólo calculando a dos dólares día, por familia, significa 2.400 dólares diarios. También que se envíen cartas a Juan Manuel Santos exigiendo que haga cumplir la ley laboral y los 1.200 trabajadores sean contratados directamente, con salario fijo y todas las prestaciones sociales.

Para comunicación con los huelguistas escribir al correo de la organización sindical: Unión General de Trabajadores Tercerizados de la Agroindustria (UGTTA): uggta2017@gmail.com y al Whasapp:573168664600

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